martes, 10 de agosto de 2010

La familia del tenis

Más de alguna vez, oímos en las noticias hablar acerca de la "familia del tenis chileno". Más de alguna vez también, nos hemos preguntado ¿Qué diantres es aquello? ¿Quién diantres la integra? Puede que este árbol genealógico posea muchas ramas, pero hay cinco que tienen sustantiva importancia.

1. José Hinzpeter, Presidente de la Federación de Tenis de Chile: Resistido por muchos, acusado de fraudulento en sus últimas dos elecciones.

2. Hans Gildemeister, Capitán del equipo de Chile de Copa Davis: Ex tenista nacional y actual DT de nuestra selección de raqueteros. Ratificado hasta el 2011.

3. Fernando González, tenista número 1 de Chile: Actual 27 del ATP.

4. Nicolás Massú, tenista número 2 de Chile: Actual 115 del ATP.

5. Marcelo Ríos, ex número 1 del Mundo: Sus ácidas declaraciones siguen siendo escuchadas. Tiene todavía, un notable peso mediático.

A partir de los 5 personajes mencionados, se construye la columna vertebral del tenis nacional. Ellos hacen noticia, lideran las opiniones y se hacen poderosos en conjunto.

De muestra un botón...

¿Recuerda cuando al "pulga" de la Peña se le iba a ofrecer, de manera inminente, la nacionalidad chilena y la silla de capitán del equipo de la Davis? En aquel entonces, la desconocida "familia del tenis" se mostró contraria, y en una declaración firmada patentó su descontento. Todo quedó en nada. Hablaron dirigentes, y algunos "históricos", como el chino Ríos. En un ataque de nacionalismo desestimaron al argentino por su condición de ché. ¡Patrañas!

He ahí, la demostración más categórica de que "la familia" le hace honor a su apodo, y se permite asemejar a la más vil mafia siciliana. La Cosa Nostra del tenis, liderada por Don José, se funde en bloque, y de ahí, no los saca nadie.

Sumémosle a eso, la lógica debacle de nuestras dos últimas figuras. "El bombardero de la reina" y "El vampiro". Ambos con 30 años. Vienen de vuelta. Ambos experimentados y maduros, se han aburrido de la pésima gestión de Hinzpeter y la improvisación. Ambos, sin el respaldo de nuevas generaciones, se han echado el equipo al hombro millones de veces... pero ya no estamos en Düsseldorf o Atenas. A ambos, ahora, injustamente se le endosan responsabilidades.

Una disminuida República Checha nos pasó la boleta a domicilio.
¿Y la familia?


Esta condenada "estirpe", desunida, segregada y todo, aún tiene cuerda para rato, los CAMPEONES OLÍMPICOS no.

Quién sabe si los pequeños de la sub-14 se sobreponen a nuestra vergonzosa planificación y a las pretéritas mafias chaqueteras. Quién sabe si salen adelante, como alguna vez lo consiguieron Ríos, González y Massú.

De todos modos, preparémonos para una inevitable sequía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario