Algo parecido nos ha sucedido como país últimamente.
Es lógico, la imagen viva del terremoto y la incompetencia de los aparatos gubernamentales y el gobierno vienen derecho a la mente. ¿Por qué? Porque el Volcán Llaima y las nefastas consecuencias de su emisión de ceniza (2008), iniciarion una interesante discusión en torno a la labor de la ONEMI y OREMI. Se habló de cambios y reformas. Se habló de punto de inflexión. Se habló de prevención. Último Break Point, y posibilidad de ganar el partido estropeada. Resultados a la vista.
Ahora, nos convoca de manera ineludible, el triste hecho de que hoy, 9 de agosto, siguen atrapados 33 mineros en Copiapó. ¿Qué hay con eso? Desde el 2003 que se vienen estudiando los puntos en contra de la mina San José. En 2004 y 2007 el alcalde de Vallenar pidió el cierre de dicha faena por su escasa seguridad.
Nos volvieron a dar vuelta el partido. Perdieron los mismos de siempre.
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